¿Quieres vivir mejor?

Mejora tu calidad de vida, con Coaching

Podemos comenzar modificando la forma en que vemos el mundo, abrirnos a nuevos enfoques de la vida, de la realidad, del paradigma que tenemos instalado en nuestra mente, aprendiendo a vivir de otra manera, fijar nuevas metas, establecer prioridades y generar planes de acción, a fin de dejar atrás habitos cotidianos que nos complican la vida.

Te propongo que trabajemos sobre las diez siguientes sugerencias esenciales para mejorar tu calidad de vida.

1 – Toma consciencia y acepta el hecho que mereces tener una buena calidad de vida, con plenitud.

Encara la vida con la convicción de que mereces lo mejor en todo sentido, no has venido a sufrir, tienes permiso para estar con quien quieras alejándote de aquello o aquellos que te perjudican.

2 – No temas a las crisis.

Toda crisis es una oportunidad, depende de ti aprovecharla.

No te detengas en el lamento o la queja, rescata su enseñanza aceptando que, si bien el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.

Se responsable, pero no te juzgues.

3 – Anímate a cambiar.

El miedo a lo nuevo o lo desconocido y el temor a la opinión ajena puede paralizarte, impidiendo que tomes nuevos rumbos.

¿Vale la pena que sigas con una pareja que te desvaloriza?

¿Tiene sentido quejarte de tus enfermedades, sin indagar en sus causas?

¿Es razonable protestar contra la vida ignorando tu potencia?

Admitir con responsabilidad pero sin culpas tus errores y aprender de ellos es un paso decisivo en el camino hacia una vida plena.

4 – Disfruta de lo cotidiano.

Si para disfrutar de tu vida esperas a cambiar de casa, de auto, tener mejor suerte, ser más importante, ganar más dinero o encontrar un “otro” que te complete, te pasarás la vida esperando, sin llegar a lograrlo.

Se trata de que disfrutes lo cotidiano, aquello de lo cual dispones, sin depender de lo material para vivir en plenitud.

Vivir consciente y plenamente el “aquí y ahora”.

5 – Eres potente. Fluye y entrégate al suceder.

Acepta el devenir, así podrás aprovechar mejor tus potencias.

Para ello es necesario poner en acción lo necesario para obtener aquello que deseas. Sin el cumplimiento de esta condición, siempre a partir de tus posibilidades y recursos, como sepas, con lo que dispongas, como te salga, se te hará casi imposible aceptar el diario suceder.

6 – Del vaso, valora siempre tanto la parte llena, como la vacía.

Esfuérzate por rescatar de los acontecimientos cotidianos, aunque fueran desagradables, la parte positiva que, sin excepciones, siempre la contienen.

Te brindan la posibilidad de una revisión y aprendizaje, aprovechando a tu favor la circunstancia.

7 – Evita las comparaciones.

¿Por qué compararte y creer que los otros tienen más o menos verdades, menos desgracias y más suerte que tú? Cada uno tiene sus propias verdades respetables. Todos tenemos de todo, a todos nos pasa lo bueno y lo malo. Se trata simplemente de revalorizar lo propio empezando por ti misma, mejorando tu autoestima y no dejando en manos de terceros la ponderación de tus logros y potencialidades.

8) Gestiona las emociones “negativas”.

La envidia, el odio, la culpa, el miedo, los celos y otras constituyen emociones  supuestamente negativas originadas en la mente, que te hacen daño y cierran las puertas al amor si las reconoces como “negativas”.

Gestionarlas y transformarlas en positivas es sencillo, aunque nada fácil de alcanzar, se trata de tomar consciencia de ellas, aceptando sin juzgar esos estados emocionales, sabiendo que solo habitan en tu mente y que pueden llegar a ser tus aliados si los gestionas adecuadamente.

El tradicional método de “reprimir” no sirve, pues no sólo no lo resuelve, sino que, enviadas al subconsciente, posterior e inesperadamente resurgen con más virulencia y sin posibilidad de controlarlas.

Cuando hayas tomado conciencia de tu emoción pregúntate: La forma en que la gestiono: ¿me abre o cierra posibilidades y oportunidades?

9) Ábrete al amor.

El Amor es la fuerza curativa más grande de la vida. Con el amor no sólo te curas, también puedes ordenarte, relajarte, desestresarte y vincularte con vos misma, con tu Ser y con los otros desde otro lugar, más pleno y profundo.

Abrirse al amor no es fácil, lo visible e imperante en lo social es el desamor. Sin embargo, el amor es tuyo, viniste a este mundo con él, sólo se trata de recuperarlo, de permitir que pueda aflorar nuevamente en ti.

Para amar es necesario estar abierta y confiada, por ello una condición imprescindible es desarrollar la intuición, con el fin de evitar ser dañada.

10 – Relaja tu mente.

El amor y la intuición son innatos a todos los seres humanos, solo que se van diluyendo conforme pasan los años.

Para desarrollar la intuición y abrirte al amor tan solo debes aprender a neutralizar el incesante e inútil parloteo mental, utilizando tu mente solo cuando la necesites, evitando que te domine y dirija tus acciones, potenciando así su utilidad y poniéndola al servicio de tu ser y del corazón.

Ello te permitirá, también, bucear en tu interior, comprender mejor quién eres, definir tus metas esenciales y planificar las acciones necesarias para llevarlas a cabo.

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