OSHO MIRADA

UN LOCO NO PUEDE MEDITAR. ¿POR QUÉ? PORQUE NO TIENE MENTE.

Un loco no puede meditar. ¿Por qué? Porque no tiene mente. Pero esta no-mente no es la no-mente de Buda. La no-mente puede tener dos dimensiones: por debajo de la mente y por encima de la mente. Lo que está encima de la mente es no-mente, y lo que está debajo de la mente también es no-mente. Puedes caer por debajo de la mente: no hay mente, pero eso no es la meditación. Tienes que ir más allá de la mente; sólo entonces se logra la no-mente de Buda. Y recuérdalo siempre, porque son tan similares que puedes mal entender toda la cuestión. Son muy similares.
Por ejemplo, un niño es inocente. Un santo también es inocente -un Jesús o un Krishna-, pero su inocencia no es infantil. Es como de niño, pero no infantil; porque un niño sólo es inocente porque es ignorante. Sólo es inocente como algo ne-gativo, una ausencia. Tarde o temprano todo hará erupción; es un volcán esperando a hacer erupción. La inocencia es sólo el silencio antes de que el volcán entre en erupción.
Un santo es alguien que ha ido más allá. La erupción ha sucedido; el volcán está en silencio de nuevo. Pero este silencio es diferente. El primer silencio estaba muy cargado; algo estaba presente en él. El silencio estaba sólo en la superficie; en el fondo el niño estaba preparándose para ser perturbado. El santo ha atravesado la perturbación. El ciclón ha pasado. Este silencio, la inocencia, pare¬ce similar, pero hay una profunda diferencia.
De modo que, a veces, un idiota también puede parecer un santo. Y los idiotas son como santos; no son astutos. Para ser astuto se requiere inteligencia. No son calculadores; para ser calculador es necesario tener mente. Los idiotas son simples, inocentes, no ladinos, no calculadores. No pueden engañar a nadie. No es que no les guste hacerlo, sino que no pueden. Les falta la capacidad misma. Parecen santos y, a veces, los santos parecen idiotas, porque ha vuelto a suceder lo mismo, en una dimensión diferente, enteramente diferente.
Puedes caer por debajo de la mente; entonces también sucede una no-mente. Pero eso no es la meditación; simplemente has perdido incluso esa mente que iba a ser un paso hacia la meditación. Así es que no estoy en contra de la mente. Desarrolla la mente, desarrolla el intelecto, pero recuerda bien: esto es sólo un medio, y un medio que hay que abandonar, desechar. Hay que usarlo como un barco. Cuando llegas a la otra orilla, abandonas el barco. Te olvidas completamente del barco.
Osho – El Libro de los Secretos Vol. 3

Fuente: OSHO ” Human Transformation Center – Perú”